El Museo prepara ya una nueva exposición antológica del artista que podrá visitarse en septiembre en el Patio de Luces de la Excma. Diputación de Almería.

Juan Manuel Martín, Pepe Bernal y Andrés García Ibáñez junto a las obras donadas

Juan Manuel Martín, Pepe Bernal y Andrés García Ibáñez junto a las obras donadas

El pasado martes, 6 de agosto, el Museo Casa Ibáñez veía como sus fondos de pintura almeriense se incrementaban con dos nuevas obras: Nocturno (1991) y Los hilos de las sombras (2007), obras del pintor abstracto Pepe Bernal (Huércal-Overa, 1957).

Dos piezas, ejemplos claros del devenir de la abstracción almeriense en las últimas décadas, que han pasado a formar parte de los fondos del museo radicado en Olula del Río gracias a la generosidad del propio artista de cuyos pinceles surgieron estas dos evocadoras y sugerentes pinturas: Pepe Bernal. Un creador a quien el Museo Casa Ibáñez dedicó una muestra antológica en julio de 2012, y de quien prepara ya una nueva exposición, comisariada por Juan Manuel Martín Robles –director de la pinacoteca olulense–, que podrán disfrutar todos los almerienses, a partir del 3 de septiembre, en el Patio de Luces de la Excma. Diputación de Almería.

Estas obras han quedado expuestas en la sala 8 del museo, una de las cuatro salas que la institución cultural va a dedicar al Arte Almeriense Contemporáneo. Un espacio que, en breve, permitirá a todos los visitantes realizar un recorrido por la Historia del Arte de nuestra provincia: desde Ginés Parra y Federico Castellón –a los que se dedicarán sendos espacios monográficos–, hasta artistas como Paco de la Torre, Toña Gómez, Carmen Pinteño, Carlos Pradal, Ginés Cervantes o el propio Pepe Bernal, pasando por una escogida selección de obras de los fundadores del Movimiento Indaliano, con especial atención a Jesús de Perceval y Francisco Capuleto, a quien se dedicará una sala monográfica.

 

Las obras

Pepe Bernal: Nocturno (1991)

Pepe Bernal: Nocturno (1991)

Las obras donadas por Bernal pertenecen a dos etapas fundamentales de la producción del artista; dos momentos decisivos en su camino hacia la madurez expresiva y su obsesiva búsqueda de la esencia de la Pintura.

Nocturno (1991. Óleo sobre lienzo, 81×100 cm) es una de las obras más significativas de la etapa 1988-1997, primer momento en el que el pintor, abandonando las enseñanzas académicas y abandonándose a la búsqueda de la expresión sin apoyo literario o figurativo, ya es consciente de su camino y comienza una exploración en la que, si bien aún quedarán resabios de sus etapas anteriores en forma de elementos intrascendentes (un velador, un frutero, una navaja) resueltos con unos pocos trazos, vemos ya aparecer la valoración meramente plástica de un universo cromático de gran lirismo y sensualidad.

Dos características estas –lirismo y sensualidad– que, a partir de este instante, caracterizarán la obra de Bernal y llegarán a su máxima expresión en la producción llevada a cabo por el artistas huercalense a partir de 2006, especialmente. Una etapa a la que pertenece el tríptico Los hilos de las sombras (2007. Técnica mixta sobre lienzo, 146×146 cm), y durante la cual, como Martín Robles señalase en el libro “Pepe Bernal. Abstracción en clave mediterránea” (2012), “el artista ha llevado al extrema la exploración de la esencia, la pureza y sencillez, sin abandonar el lirismo, el tempo pausado y las reglas armónicas que, poco a poco, han ido conformando su propuesta estética”.

 

Pepe Bernal, referente del informalismo almeriense

Pepe Bernal: Los hilos de la sombra (2007)

Pepe Bernal: Los hilos de la sombra (2007)

Nacido en Huércal-Overa en 1957, Pepe Bernal estudio Bellas Artes en la Escuela de San Carlos de Valencia, donde compartió aulas y experiencias con otros artistas almerienses como Ginés Cervantes, Jesús de Haro, Antonio Jesús Rojas, Diego Bonillo o Silvestre Martínez.

Creador capaz de transmitir sentimientos huyendo de lo literario, con los recursos del color y el gesto, de su currículum artístico se destacan especialmente, por la importancia que ambas tuvieron en la formación y evolución del artista, la beca que en 1980 obtenía para acudir a la Cátedra de Paisaje que tenía lugar en la Residencia de Pintores San Quirce de Segovia, pensión concedida por el Ministerio de Cultura; y la que en 1992 le llevaba a participar en la primera edición de los “Cursos de Arte Mojácar”, organizados por el Ayuntamiento de la localidad almeriense y el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Artista de dilatada carrera, siempre alternada con su labor como docente en enseñanzas medias, Bernal comenzaría a exponer su obra en 1975, participando en numerosas colectivas organizadas en Almería (capital y provincia), Gandía (Valencia), Valencia, Madrid, Sevilla, Granada, Murcia, Lorca (Murcia), Lugo y Vigo. Muestras entre las que se destacarían especialmente “Pintura Almeriense Hoy” (1990), patrocinada por el Instituto de Estudios Almerienses; la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo celebrada en 2006 en el Parque Natural Cabo de Gata-Nijar; o la muestra “Campos de Níjar. Morada sin memoria”, exposición-homenaje a Juan Goytisolo celebrada en Museo Arqueológico de Almería en 2007.

Entre sus exposiciones individuales se cuentan la que en 1980 realizaba en la Sala “Torreón de Lozoya” de Segovia; su primera exposición en el Aula de Cultura de Cajalmería (Almería), en 1988; la que en 1993 tuviese lugar en la Sala Era Bauro de Andorra la Vella; “Fantasía iconográfica: el sueño de lo real” (Universidad Veracruzana de Xalapa (México), septiembre de 2002); la muestra “Memoria Fragmentada”, exhibida en 2006 en el Centro de Arte Museo de Almería y en 2007 en el Palacio de Guevara de Lorca (Murcia); “Incursiones” (AM Gallery de Roquetas de Mar, 2008); “Gramática del color” (Teatro Municipal de Huércal-Overa, 2010); “Convergencias” (Galería Karton (Huércal-Overa), del 25 de abril al 25 de mayo de 2012); o la última, y más reciente, “Pepe Bernal. Obras 1990-2012” en el Museo Casa Ibáñez, durante los meses de julio y agosto de 2012.

Referencia obligada de la abstracción almeriense y explorador incansable de la esencia de la Pintura, Bernal se presenta como un artista cuya pintura “se debatirá en un proceso constante de búsquedas y encuentros en pos de la valoración constante del acto creativo y su interés, primigenio y decidido, por el color y la fuerza de éste en la transmisión de valores expresivos/plásticos”, tal como señalase Martín Robles en la monografía dedicada en 2012 al pintor huercalense.